PROCESO DE TRABAJO

Para cualquier trabajo, incluso si es un encargo, lo ideal es encontrar una buena idea. Yo acostumbro a hacer unos cuantos apuntes rápidos, sólo cuatro rayas, alrededor de la misma idea y luego elijo el que más me convence.

 

 

Después de decidirme por una composición concreta, la dibujo en un folio y la valoro en grises. En este caso se trata de una portada así que tendrá que ser una ilustración con fuerza, que llame la atención una vez colocada en un escaparate en competencia con otros libros. En las portadas es básico que la escena y la acción se dirijan hacia el espectador.
La cubierta del ejemplo es ideal para hacerla de memoria y por deducción. Todo el escenario se puede inventar. Las figuras pueden resolverse bien de memoria. Sólo la postura de la chica puede crear algún problema, que podemos solucionar buscando apoyo en una modelo o fotografía. Las luces de la luna en las figuras son pura deducción y contribuirán a separar mejor los planos.
   
La elección de colores no siempre es fácil. Conviene hacer unas cuantas notas de color para ir sobre seguro. De lo contrario pueden salir sorpresas, como tener que rehacer todo el fondo por haberlo pintando demasiado claro o al revés.
También hay que cuidar las entonaciones y no poner colores que se contradigan. Por ejemplo, no emplear gamas cálidas en una figura y a continuación usar tonos fríos en el fondo si todos están iluminados por la misma luz.

 

 

En esta cubierta tenía previsto resolver las rocas con mi sistema particular de rascado, así que debía pintarla forzosamente sobre papel. El siguiente paso fue dibujarla en el papel definitivo. Las portadas se acostumbran a hacer bastante grandes con el fin de que, al reproducirlas a menor tamaño, queden con más detalle. Es un buen momento para utilizar la ampliadora de opacos y trasladar el dibujo a lápiz que teníamos en un folio.
No hace falta valorar las sombras que al fin y al cabo se van a tapar con la pintura. Sólo se necesitan las líneas de referencia más importantes, con más precisión en las figuras y no tanto en las zonas sin responsabilidad de dibujo, como la roca y el mar. Es conveniente que el dibujo sea lo más limpio posible ya que si respira el fondo por transparencia de la pintura se verán las líneas del lápiz. Hay que usar lápices de mina blanda porque de lo contrario grabarán el papel.
   
Éste es el resultado final después de varias sesiones y unos cuantos días de trabajo. Mide aproximadamente 60 x 40 cm, el tamaño al que acostumbro a hacer las portadas que considero de responsabilidad. Las cubiertas normales y las páginas de cómic son más pequeñas, de unos 50 x 37 cm. He elegido esta ilustración como ejemplo porque contiene la mayoría de los elementos que se ven en el libro: cielo, rocas, mar, seres fantásticos, figura humana, desnudo y fantasía.
   
www.segrelles.com
Mercenario | Sheriff Pat | Trabajos por ordenador | Ilustraciones | Últimas publicaciones | Aprende a pintar | Sobre el autor | Mis maquetas | Derechos disponibles

Copyright © 2012 by Vicente Segrelles. All Rights Reserved.